sábado, 14 de abril de 2007

¿Por qué cambiar nuestros hábitos de vida?

Cualquier momento es bueno para intentar cambiar nuestros hábitos de vida. Y es muy sencillo: comer bien, beber menos, dejar de fumar y mantenernos en forma vigilando el peso y realizando ejercicio. También hay que aprender a enfrentar las adversidades, tomarse las cosas con calma es muy importante.
Nunca es tarde para comenzar, empecemos hoy mismo

Dieta. Las frutas y verduras son aliadas de nuestra salud cardiovascular


Pues bien, ¿qué pasaría si hoy mismo decidimos comer y beber lo justo, acabar con los malos hábitos y empezar a cuidar el cuerpo como un bien preciado?, ¿sería demasiado tarde?, ¿conseguiríamos reparar el daño? La respuesta es sí. Te sorprendería además el nivel de reparación que conseguiríamos.
Los efectos de fumar, te pueden perseguir durante décadas. Sin embargo, el deterioro del sistema circulatorio, puede en gran medida repararse. Las siguientes recomendaciones ayudan a prevenir las enfermedades crónicas:
- El consumo de frutas, verduras, cereales, legumbres y aceite de oliva previene el desarrollo de la enfermedad coronaria y disminuye el riesgo de diabetes.
- El consumo de 2 platos de pescado a la semana, disminuye un 50% el riesgo de sufrir una trombosis. Esto se debe a que el pescado, especialmente el azul, es rico en ácidos grasos omega-3.
- Personas sedentarias, que han empezado a caminar a paso rápido, durante media hora diaria cuatro días a la semana, disminuyen el riesgo de sufrir un ataque cardíaco, de igual forma que aquellas que lo han venido realizando durante toda su vida.
- Al dejar de fumar, se reducen los niveles de monóxido de carbono en tu cuerpo de forma drástica. En una semana la sangre será más fluida, y el riesgo de morir de forma súbita por un ataque cardíaco se situará en los mismos niveles de los que nunca han fumado.
- La estrategia más efectiva para perder peso y no recuperarlo, consiste en reducir la ingesta calórica al mismo tiempo que se aumenta de forma significativa la actividad física. Sin embargo, solamente un 20% de la población que dice tratar de perder peso, incluye en su esfuerzo la combinación de la dieta y el ejercicio físico diario.
- Numerosos estudios han demostrado que los pacientes cardíacos que se entrenan y aprenden a controlarse en situaciones de tensión y enfado, disminuyen el riesgo de sufrir un nuevo episodio coronario.
Los médicos creen que adoptando hábitos saludables, las enfermedades crónicas disminuyen en casi un 60%. Desde la enfermedad cardiovascular hasta la diabetes, la hipertensión e incluso algunos cánceres, podrían evitarse cambiando nuestros hábitos de vida.
No importa por dónde empezamos, a veces un pequeño cambio nos lleva a otros. Así, el sentirse físicamente más activos, nos conduce a seguir una dieta más saludable.

0 diciendo lo bello sin caer en lo CURSI: