lunes, 12 de marzo de 2007

only the best in line. Wellcome to my space



La moda un imperio efimero

Como bien sabemos la moda ya no es algo puramente relacionado con el vestir. La moda es un fenómeno social total. Por eso, esforzarse por comprenderla necesita de ampliar nuestras reflexiones al contexto sociocultural y antropológico a que Livovetsky algún día nos remitió.

El hecho que la moda sea total quiere decir que se ha convertido en el modo de invadir toda realidad en el ámbito social. Constituye el fenómeno mismo de lo social. El carácter totalizante de la moda es el resultado de la obsolescencia, la seducción y de la diversificación.

La moda se encuentra en todas partes y en los objetos adquiere un sentido mas allá de bien de consumo, esto por la expansión de las políticas de gama de las cuales habla Livovetsky, al referirse que durante mucho tiempo el consumo de masas, ha dejado de dominar la condición del objeto moderno[1]. Sin embargo en la disyuntiva de los objetos de lujo se hallan dos aspectos principales que se oponen a la serie de modelos de lujo: el primero es el déficit técnico que predestina ala objeto seriado a la mediocridad funcional y al retraso; el segundo lugar tenemos el “déficit de estilo” que condena al objeto de gran publico al mal gusto, a la ausencia de coherencia formal, de estilo y originalidad.[2] Por esto la preocupación por la apariencia del objeto creedor de deseos o cumplidor de status al que remite la lectura es tan importante, no solo en el campo de la moda, pues la incorporación de sistemas de la dimensión estética a la elaboración de productos industriales ha alcanzado un gran nivel de realización.

Este fenómeno bienes desde los años 1920-1930, cuando tras la gran depresión en los EE.UU las industrias descubrieron que le papel primordial de los productos se encontraba en el exterior de los bienes de consumo[3]. Con estos cambios ele reino del diseño se a convertido en parte esencial de los productos industriales hasta hoy en día, púes cuantas veces no vamos al súper y compramos un desodorante, una crema y hasta artículos domésticos comestibles por sus diseño, la forma de un producto no solo es una moda o un capricho de los consumidores, es mas bien una estructura componente de la producción industrial de masas.

No difícil definir lo que no ancla al mundo de la moda, las apariencias de los productos, su renovación estética y sobre todo el estatus que supuestamente estas crean al adquirirlas, tenemos el casi de Swatch una industria relojera que a triunfado por sus excelentes y novedosos diseños en reloj y sobre todo por su lanzamiento exclusivo de sus diseños que son únicos y no en serie, pues en cada país se lanza un modelo exclusivo y un cierto numero de productos, que quiere decir esto entonces, pues al no haber un excedente del producto no solo se genera moda, sino exclusividad y con ellos el estatus, como bien lo dice Livovetsky.

… nunca consumimos un objeto por si mismos o por su valor de uso, sino en razón de su valor de cambio, es decir en razón del prestigió, de estatus y del rango social que confiere…[4]

Por otro lado la moda no se puede comprender sin ser el resultante entre la producción diferencial de los bienes y la producción diferencial de los gastos que halla su espacio en las luchas simbólicas entre clases. La moda se encuentra inmiscuida en la in la relación permanente con nuestras clases sociales capitalistas, es decir la moda nace y se hace partir de un sistema capitalista el cual nos divide en extractos sociales y la moda simplemente se acomoda de acuerdo a cada uno, por ello el producto adquiere un valor mas allá del propio uso.
Entonces si nos encontramos en un sistema capitalista en cual esta dividido en estratos sociales y por ende existe una moda, como bien lo decía Echeverría en su libro llamado Los señores del aire : Telépolis y el tercer entorno, tenemos un tercer entorno convencional creador de necesidades y también de actitudes, es decir si el primer entorno corresponde a nuestras necesidades básicas como ser humano, la segunda corresponde a los medios de comunicación, nuestro tercer entorno abarca los dos anteriores pero reforzados, en este momento entra la publicidad en este tercer entorno. La seducción publicitaria viene a cambiar el registro y a reforzar lo anterior: desde ahora se crea un look personalizado, se humaniza, da alma a la marca, al igual que la moda la publicidad no puede disociarse de la estética de la persona, funciona como un cosmético de la comunicación. Por esta misma razón la moda y la publicidad se dirigen principalmente a la visión humana, nos venden una promesa: belleza, salud, sexo, etc. Recordemos las 8 necesidades básicas que nos menciona Packar la pirámide de Maslow.

Con lo anterior se tiene que tener en cuenta que todos los factores están ligados a un entorno total, que da forma a uno solo: la moda, la publicidad, las cultura de medios de comunicación, son solo elemento que dan forma aún todo y un sistema, no podemos culpar en este caso a uno solo de los elementos de causar tal o cual problema, pues uno depende del otro en particular, lo que bien podríamos hacer es tratar de con las bases referenciales que se tienen acerca de estos elemento poder entender y manejar mucho mejor el campo publicitaria, entenderlo y con ello nuestro entorno, que como bien lo menciona el autor ya no sabemos en que momento empieza la moda de la expansión de las necesidades y los media, de la publicidad y el ocio de masas, de Stara y los súper ventas.







[1] G. Lipovetsky, El imperio de lo efímero, Anagrama, 1990, p.
[2] G. Lipovetsky, El imperio de lo efímero, Anagrama, 1990, p.183
[3] G. Lipovetsky, El imperio de lo efímero, Anagrama, 1990, p.185
[4] G. Lipovetsky, El imperio de lo efímero, Anagrama, 1990, p.194

0 diciendo lo bello sin caer en lo CURSI: